9 sept 2013





Me gustan las excentricidades históricas. Y más cuando no encuentro justificación ninguna en ellas.


Las minas de Sal de Wietliczka, dentro del área urbana de Cracovia, es una de las más grandes que he tenido el placer de visitar. Capilla, salón de baile, tallas escultóricas que recorren la historia… Todo esculpido en sal por generaciones de mineros que trabajaban en las minas para simple deleite de los visitantes. Ahora mismo, estos visitantes (más de 1 millón por año) son simples turistas anónimos pero supongo que en su día serían personalidades ilustres y con ello los mineros sacarían beneficio. En todo caso es puro amor al arte.


Estas minas de sal son Patrimonio Cultural de la UNESCO desde 1978. Una recompensa merecida al trabajo realizado.


Actualmente aparte de la visita se pueden disfrutar en ella de actividades culturales (conciertos, exposiciones…) y diversos actos públicos.

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